El momento en que el dueño de una empresa decide vender o fusionar su empresa marca un hito que puede cambiar profundamente su vida, en la otra cara de la moneda, la adquisición o fusión con otro negocio puede acelerar el crecimiento corporativo y por lo tanto incrementar sustancialmente el valor de la compañía para sus accionistas. Ante estos retos el vendedor o comprador necesita contar con la mejor asesoría posible.

El momento en que el dueño de una empresa decide vender o fusionar su empresa marca un hito que puede cambiar profundamente su vida, en la otra cara de la moneda, la adquisición o fusión con otro negocio puede acelerar el crecimiento corporativo y por lo tanto incrementar sustancialmente el valor de la compañía para sus accionistas. Ante estos retos el vendedor o comprador necesita contar con la mejor asesoría posible.

Es importante por esta razón explorar diferentes alternativas para el propietario de la empresa, las que pueden abarcar desde la venta total de sus acciones, una venta parcial u otras alternativas como esquemas de joint venture, “spin-off” o “split-off” del negocio.

Al mismo tiempo hay que asesorar al propietario de la empresa en las diferentes estrategias de venta, dependiendo del deseo o necesidad de confidencialidad.

Cuando hablamos de una asesoría en la compra de una empresa enfrentamos más bien un proceso cuyo objetivo es identificar un “target” que optimice la sinergia a la hora de la adquisición y que a la vez presente una valuación atractiva.

La asesoría de compra puede enfocarse en un “target” especifico, o puede ejecutarse mediante un proceso de exploración durante un tiempo determinado, dependiendo en la necesidad de confidencialidad y la susceptibilidad al tiempo, se pueden emplear varias estrategias para completar un proceso exitoso como pueden ser una adquisición negociada o un acercamiento no solicitado.

Tanto en el caso de la venta como de la compra de una empresa un proceso estructurado y ordenado mejora las probabilidades de una transacción exitosa.